jueves, 26 de abril de 2018

Cuando Yoshi no se levantó con el pie derecho.


Nintendo se ha caracterizado por crear siempre (o al menos la mayoría de las veces) personajes carismáticos, entrañables compañeros de aventura que nos han dejado momentos inolvidables al lado de nuestro control. Uno de los más queridos por muchos, que por supuesto me incluyo, es sin duda Yoshi; un dinosaurio glotón que vio la luz en Super Mario World allá en 1990, desde entonces nos ha cautivado con grandiosas aventuras llenas de color y una jugabilidad adictiva.



Hoy hablaré del el que para mi es su juego menos agraciado, que no por ello malo, simplemente a mi parecer se quedó en un punto medio entre la innovación y la continuidad. Se trata claro de Yoshi’s Story, título lanzado en 1998 para Nintendo 64.



Para cuando este juego apareció en el mercado,  Nintendo ya nos había sorprendido a todos con uno de los mejores juegos de la historia, Super Mario 64; el salto a las plataformas 3D se dio de la mejor manera posible, aunado al hecho de que el boom por juegos de este género estaba desbordándose en todas las consolas existentes, todos querían entrar a la competencia y ofrecer productos que imitaran ese gran juego.

Para esas fechas Yoshi se había consolidado como un icono de Nintendo, un personaje que llegó para quedarse y robar el corazón de los jugadores; nos habíamos deleitado con un videojuego soberbio, el inolvidable Yoshi’s Island, mejoró los aspectos jugables de Super Mario World, nos trasladó a un mundo con unas gráficas envidiables para la época, unas melodías que aún suenan en mi mente y nos metió de lleno en una aventura sin precedentes, en la cual, conocíamos a Mario y Luigi de bebés (seguramente Yoshi ya está muy senil)… Era lógico que los seguidores de la gran N, deseáramos un juego de Yoshi para la N64, y el hecho de haber aparecido al recolectar las 120 estrellas de Super Mario 64, simplemente aumento el deseo de una aventura en 3D dedicada a ese dinosaurio tan agradable.

Su protagónico en N64 llegó en 1998, pero no en la manera en la que al menos yo hubiese deseado. Se trató de un juego de corte clásico de scroll horizontal, pero con gráficos renderizados simulando 3D; un trabajo a medio camino entre juego de SNES y N64. El juego por si mismo es bueno, un intento por revitalizar los cada vez menores juegos en 2D que tanto había gustado, pero que por el auge de la multiplicidad de polígonos, eran cada vez menos buscados por el público de jugadores asiduos.



Así, Nintendo trajo un plataformas entrañable, pero muy limitado en lo jugable; prácticamente no había mecánicas innovadoras, centrado en lo continuista y rallando en la dificultad más básica. El apartado que mejor trabajado tiene y destaca de sobre manera es el artístico, sin duda presenta escenarios llenos de color, el modelado de los personajes es muy detallado y las animaciones son muy buenas.

El punto que a mi parecer es en el que presenta mayores trabas, para que hubiese destacado es que se trata de un título sumamente infantilizado (su estructura misma es la de un libro para niños), si bien Nintendo ha tenido fama por juegos enfocados tradicionalmente a sectores jóvenes, con este título lo hacen descaradamente; como dije anteriormente la dificultad es mínima y el juego en sí se puede completar en muy poco tiempo, claro que sin ver todos los niveles; pues la estructura de progresión es ir avanzando por diferentes “mundos” cada uno con diferentes áreas, pero para cambiar de mundo solamente hay que pasar por un área, recolectando una cantidad de frutas determinada. 

Ese es el problema, la supuesta rejugabilidad es iniciar una nueva partida y seleccionar niveles distintos.

Infantil a más no poder hasta en la banda sonora, los temas son repetitivos y llega el punto que enfadan por ser tan “melosos”, esta sensación si es muy persistente hasta en los sonidos ambientales y SFX.



La interfaz se va llenando con un marco de frutas que sinceramente solo obstaculizan la visión en general, creo que fue la peor manera en la que Nintendo pudo ubicar  lo recolectado, entorpece la visibilidad, solo considero que ayudó a los más pequeños (que no sabían ni contar) a calcular a ojo de buen cubero, las frutitas faltantes para terminar el nivel y cambiar de mundo.



Un juego que si bien marco a muchos jugadores, a otros tantos nos dejó con un sabor aciago en la boca, sin llegar a superar siquiera a Super Mario World 2 y mucho menos ser un parteaguas en la consola de 64 bits; un buen intento que se quedo en eso, intenciones solamente; hoy día es un juego que ha envejecido mal, no por lo artístico, sino en lo jugable y sin duda hay mejores opciones de la época más recomendables como Mischef Makers, que es un plataformas muy bueno, en el boom del 3D.

Hay que darle el valor que merece, pues sin este juego no hubiesen dado continuidad inmediata a la carrera de Yoshi como protagonista y hoy jamás abríamos podido disfrutar del maravilloso Yohi’s Woolly World, a mi parecer una joya para WiiU y 3DS y quizá el mejor juego de Yohsi con gráficas hermosas, jugabilidad adictiva, personajes entrañables y niveles ingeniosos.



Denle una probadita y sean objetivos, aunque a muchos les haya marcado su infancia.

Hoy aún tengo la esperanza de ver un título nuevo de Yoshi, pero dando el salto al 3D, si bien aparece en Super Mario Galaxy 2, Mario Sunshine, Mario 64 DS y más recientemente Super Mario Odyssey, no ha tenido una aventura 3D propia, solo es un mero secundario o accesorio, vamos casi, casi un ítem. ¿Algún día lo veremos, solo el tiempo  lo dirá?



Saludos a todos y felices gameplays!!!


Les dejo el trailer.



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